Haz los deberes antes de pedir dinero a entidades bancarias y administraciones públicas

Por vocación o por necesidad (el empleo asalariado, aunque recuperándose, sigue comatoso), los jóvenes y no tan jóvenes se están lanzando en tromba a poner en marcha nuevos negocios.

Uno de los cuellos de botella que encuentran los emprendedores es el de la financiación: no cuentan con ahorro suficiente y los bancos no se fían de ellos si no avala hasta la abuela…

Podemos y debemos protestar si los bancos o la Administración no nos prestan dinero para emprender, pero no antes de haber hecho nosotros los deberes desde el punto de vista de la financiación:

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  • Puedes empezar la actividad como trabajador autónomo (más sencillo y barato), pero si la actividad parece tener éxito opta por crear una empresa (S.L., por ejemplo). El hecho de tener personalidad jurídica facilitará el acceso al crédito.

     

  • Cuando montes la empresa no lo hagas solo. Cuenta con otros socios que aporten algo de capital. Muchos pocos suman. Son lo que en el mundo anglosajón llaman las “3 F”: friendsfamily y fools (amigos, familiares y “locos”). Si tus allegados confían en tu proyecto, tus futuros prestamistas –sean quienes sean- pensarán que alguien más ha visto la viabilidad del proyecto. A ser posible intenta igualmente que algún profesional de prestigio en ámbitos relacionados con tu actividad o un experto en gestión tome una pequeña participación. Aunque se la regales. Así aumentas la solvencia del proyecto.

     

  • Vende, vende, vende. Obsesiónate por vender. La mejor financiación es la que te aportan los clientes cuando pagan una factura. Si tu cuenta de resultados, por modesta que sea, muestra ingresos presentes (y no solo esperados) quiere decir que a alguien le interesa lo que vendes. ¡”Sólo” necesitas encontrar muchos más así! Los prestamistas mirarán con lupa tus ventas cuando les pidas la financiación.

     

  • Si tu negocio tiene algo de tecnología, o al menos es innovador, muy probablemente haya pequeños inversores locales que estarán interesados en asociarse contigo. “Inversor local” suena fuerte (peor suena en inglés: business angel) pero nos estamos refiriendo simplemente a personas más o menos normales que tienen algunos ahorros líquidos y que les gustan las empresas y la tecnología. Inversores de 20.000€ hay a montones: tu vecino del quinto, el primo que heredó,…

     

  • Has hecho ya tus deberes. Ahora puedes pedir dinero a ENISA, la agencia del Ministerio de Industria que presta dinero sin garantías (en serio, no es broma) a PYMES innovadoras. Si has dado los pasos anteriores, es muy posible que ENISA apruebe tu préstamo. Eso sí, por lo que más quieras, olvídate de las subvenciones si tu proyecto está en fase semilla. Te hartarás de rellenar impresos para, en el mejor de los casos, recibir el dinero año y medio después. Las subvenciones no son una fuente de financiación. Sirven, eso sí, tras año y medio de duro trabajo, para invitar a tus amigos por el éxito del proyecto.

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“Olvídate de las subvenciones si tu proyecto está en fase semilla. Te hartarás de rellenar impresos para, en el mejor de los casos, recibir el dinero año y medio después”

Pero recuerda que no estás solo en este arduo proceso. Desde Cero Defectos * queremos ayudarte a encontrar la financiación que necesita y merece tu proyecto. Con sólo unas preguntas sabremos si es viable y trabajamos codo a codo contigo sin cuotas ni adelantos; sólo cobramos si se aprueba la financiación. No dudes en contactar con nosotros: contamos con más de 20 años de experiencia y somos gestores exclusivos del fondo de capital semilla KOLMER.

*Este artículo ha sido redactado por Javier Hidalgo y Laura Hidalgo.
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