El Cuadro de Mando Integral (CMI) es un modelo de gestión que facilita la toma de decisiones y que recoge un conjunto coherente de indicadores que proporciona a la alta dirección y a los responsables funcionales, una visión comprensible y global del negocio en su área de responsabilidad.
Las herramientas de Business Intelligence (BI) permiten canalizar los datos generados en la empresa al modelo personalizado de CMI. Como herramienta de análisis es muy útil para la dirección de empresas en el corto y en el largo plazo. En primer lugar, porque al combinar indicadores financieros y no financieros permite adelantar tendencias y realizar una política estratégica, y en segundo lugar, porque ofrece un método estructurado para seleccionar los indicadores guía que implican a la dirección de la empresa.
Estas herramientas facilitan:
Para generar, desde los datos originados en la propia empresa, el conocimiento necesario para apoyar la toma de decisiones de los directivos y los usuarios.
Las decisiones basadas en en sistemas de información tradicional tienen grandes desventajas con respecto a las herramientas BI:
“Dedicamos mucho tiempo a generar el informe y poco tiempo a analizarlo.”
No es que los productos de BI sean mejores que las aplicaciones actuales (ERP, CRM): se trata de sistemas con objetivos distintos, eficientes en sus respectivas ramas, pero que deben complementarse para optimizar el valor de los sistemas de información.